Con
la voz cansada de escuchar, un grito en lo alto suena, los caminos de angustia
que anduve, ahora se estrechan, se cortan las miradas que antes decían; mueres
por pecar, no vives por amar. Que son tus fuerzas las que alzan al poder a la
mujer que adoras, y sus fuerzas son ahora las tuyas, signos que delatan su
carácter abrupto, estadios que suceden a la hambruna. Tienes el permiso oculto
de quien niega su existencia, ya no queda nada de lo de atrás, quien volvió la
cabeza oyó mensajes que decían; hartos están los caminos y de piedras pobladas
sus anchuras, llenos de oscuras alegrías que sacian sin pensar en las
disparatadas profecías.
Decid
que no me habéis entendido, contad que no supe decir verdades, y yo como pájaro
reencarnado contaré al viento y gritaré al mar, mentiras que al volar tornarán
justas, grutas de abismal trayectoria recorreremos juntos, y llegará el día,
justo en el instante en el que nos encontraremos en el camino, tú me mirarás y
yo te contaré las historias vividas, las hazañas conseguidas y caminaremos
juntos y de la mano iremos hasta la muerte, y en ella recobraremos la vida,
porque está escrito, que tras la muerte está la vida, y yo soy la vida, yo soy
el camino, yo soy la luz la verdad y el abismo.
Cuando
llegues llámame, pronuncia fuerte mi nombre, grita claro tu deseo y verás que
la gracia es inmensa, ya que nada es imposible para mí. Que yo soy por mil
veces glorioso y que tu huida será bendecida y no habrá nadie en el mundo que
pueda pronunciar tu nombre, porque tú serás mi elegido, sólo tú sabrás él
secreto y sólo tú podrás usarlo .Que las lanzas de mi ejército te guíen por el
sendero suntuoso, que abran paso a derecha e izquierda e intimiden al enemigo,
pues tú serás mi Mesías, tú llevarás mi nombre santo para gloria, por los
siglos venideros, y que en tu viaje seas bien avenido.
Quisiera ocultar mi tristeza, quisiera parecer más feliz,
entonar cantos de alegría, saltar de júbilo por mi suerte, y en cambio no
puedo, no tengo fuerzas y las que tengo me recomen, me sacian de memoria y en
ellas encuentro la ira, juguetes de metal, frío y alineado metal que me
destruye. Fijo la vista en ese punto, y a lo lejos consigo verlo, es la meta
que todos quieren alcanzar, pues su viaje a sido arduo y peligroso, y es el
final tan sincero que su muerte encontrará. Porque aquí he de poner fin a mi
sendero, camino de cruz y de tinieblas, estacas de adobe podrido que suplica
clemencia por los días de sus días. Qué encontraremos todos al final de este
viaje, es posible continuar y caminando disfrutar, será agradable el descubrir
juntos nuestro fin, ya que ese es el final conseguido, estrecho paso nos acoge,
nos fija el aliento y nos da pavor, porque el fin está aquí, y ya hemos
llegado.
Lo importante era acabar, piensa ahora en esto: Somos luz como somos sombra, somos agua como somos fuego, somos vida
y en la vida moriremos.
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