Corro de soledades.
No habían pasado ni cinco días cuando en el monte del Merarht los siete ángeles tocaron sus trompetas, y fueron muchos los que vieron el cielo arder y caer como antorchas de fuego. Uno a uno tocaron sin descanso, y la muerte campo a lo ancho y los hombres desearon morir, y la muerte huyó de ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario